El proyecto

Nuevo mercado hipotecario: claves para evitar la burbuja 2.0

Cuando hablamos de consumidores y préstamos hipotecarios, no podemos dejar de lado los abusos y las trampas de la banca que han convertido el sueño de muchas personas de comprar una vivienda en su peor pesadilla. Más de dos millones de familias siguen sin beneficiarse de la bajada de tipos de interés al haber contraído hipotecas con cláusulas suelo, si bien afortunadamente tras la sentencia del 7 de abril de ADICAE su eliminación definitiva y la devolución de las cantidades cobradas de más está más cerca que nunca.

Sin embargo, a pesar de las sentencias, la banca continua colocando cláusulas y comisiones abusivas al consumidor e incluso ha recuperado viejos hábitos como las famosas hipotecas al 100% más gastos. El Banco de España refleja cómo el porcentaje de préstamos hipotecarios otorgados por la banca por un importe superior al 80% del valor de tasación, se ha vuelto a incrementar hasta alcanzar el 15% de todo el nuevo crédito concedido, un porcentaje que se ha movido entre un máximo del 18% en plena euforia inmobiliaria, hasta un mínimo del 10% en plena crisis.

Esta situación ha provocado que el número de ejecuciones hipotecarias y desahucios se mantenga prácticamente inalterado desde que comenzó la crisis. Las propuestas e intentos de protección y mejora de los derechos de los consumidores en situación de especial vulnerabilidad no han supuesto apenas un avance. El ‘Código de buenas prácticas’ voluntario del ministro De Guindos no ha resuelto el grave problema hipotecario español. La legislación hipotecaria española -incluida la ley concursal- está obsoleta y requiere de una modificación sustancial y profunda para adaptarse a las necesidades reales de los consumidores, tal y como ha vuelto a denunciar por ultima vez el Tribunal Europeo de Justicia el pasado mes de abril.

Ante este panorama, este proyecto se presenta como una oportunidad de analizar la situación del mercado del crédito hipotecario en España y promover otras alternativas de consumo de vivienda que mejoren la calidad de vida de toda la ciudadanía, así como para formar e informar al ciudadano/a en un consumo crítico y responsable.